El Castillo de Cullera se sitúa en la ladera del Monte de Cullera o Montaña del Oro, en su parte más meridional, y a él se puede acceder desde la población situada a los pies del monte a través del acceso peatonal de les Revoltes Noves y por el acceso rodado que parte del Barrio de Sant Antoni.
Es una construcción de época califal (siglo X), erigida por el estado cordobés para el control y defensa del territorio, especialmente de la zona litoral y desembocadura del río Júcar. La existencia de este enclave en un momento tan antiguo coincidiría con una revitalización y el desarrollo urbano en el Sharq al-Andalus, es decir, en el este peninsular islámico, sobre todo en la franja costera.